← Volver al blog BIM

El Presupuesto de Obra Falla Antes de Empezar. Y No Es por la Inflación

El 85% de los proyectos superan el presupuesto original. El error no está en la ejecución: está en cómo se arma el número inicial.

El Presupuesto de Obra Falla Antes de Empezar. Y No Es por la Inflación

El 85% de los proyectos de construcción analizados en veinte países durante setenta años superaron el presupuesto original. El desvío promedio fue del 28%. Eso no es mala suerte. Es un problema de método.

Y el problema empieza mucho antes de la primera palada de tierra.

Por qué el presupuesto sale mal desde el primer día

Un presupuesto de obra se construye sobre información. Si la información es incompleta, imprecisa o interpretada de forma diferente por cada especialidad, el número resultante es una estimación optimista de algo que todavía no existe. En la práctica, eso significa presupuestar sobre planos de anteproyecto con geometría sin definir, sin coordinar estructura con arquitectura, sin saber dónde va la instalación de climatización o qué pasa cuando el caño de gas cruza donde va la viga.

Cada interferencia no resuelta en papel se resuelve en obra. Y resolverla en obra cuesta entre 5 y 10 veces más que haberla detectado en diseño. Eso es lo que infla el presupuesto real por encima del presupuesto original: no la inflación, no el proveedor, no el clima. La información incompleta al momento de comprometer el número.

El error de base: presupuestar antes de modelar

El ciclo habitual en Argentina es este: el cliente pide un número, el profesional da un número basado en su experiencia y en metros cuadrados promedio, y ese número se convierte en el presupuesto oficial del proyecto. Después se diseña. Después se descubre que el diseño no cabe en ese número. Y ahí empieza la negociación sobre qué se recorta.

El problema es de secuencia. Cuando el presupuesto antecede a la información, es inevitablemente un número de fantasía. BIM invierte esa lógica: primero se modela, luego se cuantifica. El modelo tridimensional coordinado permite extraer cómputos reales de materiales, detectar interferencias antes de que existan en obra, y dimensionar con precisión lo que cada especialidad necesita. El presupuesto sale del modelo, no de la intuición.

Qué significa esto en números concretos

Un proyecto residencial de 1.000 m² en Argentina, a un costo de construcción de USD 1.400/m², tiene un presupuesto base de aproximadamente USD 1.400.000. Un desvío del 28% son USD 392.000 adicionales que nadie presupuestó. Eso es casi un tercio del proyecto original absorbido por imprevistos que, en muchos casos, eran perfectamente previsibles si el modelo lo hubiera detectado antes.

Las órdenes de cambio en obra no son anomalías. Son el mecanismo habitual de corrección de un proceso que empieza mal. Lean Construction las llama desperdicio. BIM las llama incompatibilidades sin resolver. Ambos coinciden en la misma solución: resolver todo lo que se pueda antes de construir.

La conversación que hay que tener con el cliente

El cliente que pide un número rápido al inicio del proyecto no está siendo irracional. Necesita saber si el proyecto es viable. El problema es que darle un número sin información real no lo ayuda. Lo expone a una decisión de inversión basada en datos incorrectos.

La alternativa es cambiar el orden: primero una instancia de diseño y modelado suficientemente detallada para tener información real, luego el presupuesto. Esa instancia tiene costo. Pero ese costo es significativamente menor al del desvío promedio que genera el método actual.

¿Cuál fue el último proyecto en el que el presupuesto final coincidió con el original?


Sobre BIMARG

Somos especialistas BIM en Argentina con 11 años de experiencia y más de 1.000.000 m² modelados. Trabajamos con metodología BIMBOX, ISO 19650 y estándares RIBA. No somos una empresa de marketing. Somos técnicos obsesionados con la precisión.

Si tu arquitecto o constructor necesita soporte BIM real, podemos ayudar. Si se resiste a trabajar con BIM... tal vez necesitás otro arquitecto.

Contacto: www.bimarg.com

Este artículo no es publicidad disfrazada. Es educación necesaria. Compartilo con quien le sirva.